¿Habías oído hablar nunca de este tipo de alimentos? Sino sabes de qué se trata, no te preocupes, te hacemos una pequeña introducción.
Dichos comestibles son aquellos que generan en nuestro organismo efectos biológicos para nuestra salud, ya sea para lidiar con la situación de algún proceso de nuestro intestino o para estimular el sistema inmunológico de personas más vulnerables dentro de las distintas etapas de la vida como podrían ser las personas mayores o las mujeres embarazadas. De esta manera, diríamos que a modo general, las bacterias que contienen estos sustentos nos proporcionan un refuerzo en el sistema inmunológico.

Puede extrañarnos la nomenclatura que se le ha podido dar a los alimentos que antaño ya existían pero que con la evolución de la sociedad y por ende la avances en el campo de la ciencia, han hecho repercutir una serie de nuevas ideas, también en el surgir de nuevos alimentos.

A todo esto y puede ser clave si sufres de alguna dolencia o alérgeno, es conveniente resaltar que hay diferentes formas al referirse de aquellos comestibles que nos ayudan a reforzar la flora intestinal pero que no hacen la misma función en sí. Por esto, a lo largo del siguiente artículo, vamos a desglosar de forma entendible tres conceptos que nos podrían llevar a ciertas dudas, para posteriormente proponer algunos alimentos que hoy en día están en auge.

Las principales diferencias entre probiótico, simbiótico y prebiótico

No vamos a marearte con tantos conceptos pero sí dejar claro a que se refieren cada uno de ellos ya que muchos de los términos tienen una semántica muy parecida y es mejor diferenciarlos para que todo quede más estructurado.
Como ya hemos hecho referencia en líneas anteriores, los probióticos benefician y estimulan el desarrollo intestinal ya que contienen microorganismos vivos.
En segundo lugar nos encontramos con los prebióticos, que son aquellos ingredientes que provienen de un origen vegetal y que nos ayudan a estimular la actividad de las bacterias dentro del colon.
Por último están los simbióticos que son una amalgama de los dos anteriores y que por consecuencia hacen las dos funciones que se han descrito.

Los tipos de probióticos a tener en cuenta

Para que quede un poco más claro, vamos a ejemplarizar de forma más clara con alimentos que nos pueden ayudar a entender mejor su función principal y que podemos encontrar cerca en cualquier establecimiento o tienda especializada.

Té de kombucha

Sin duda alguna, este tipo de bebida ha hecho un boom en su consumo en los últimos años, incluso famosos se han visto por televisión bebiendo esta bebida para sentirse mejor. Este fermentado, es una mezcla de té con azucares y bacterias que hacen el proceso de fermentación en el azúcar. Condición que le hace ser muy saludable para nuestro organismo y la flora intestinal. Muy rica en vitamina B, según los expertos, es un sabor y una textura que puede recordar a la sidra. Eso sí, si quieres tomar uno de bueno calidad, asegúrate quien lo ha elaborado antes de ingerirlo porque algunos pueden ser mezclas que no ayudan a lidiar con algunas patologías. Una información importante también es el hecho que este tipo de té es recomendable que se tome sin que se haya pasteurizado ya que con dicho proceso se pierden las enzimas que nos proporcionar el bienestar. El producto ha de ser totalmente natural.

Té Kombucha en la mesa

El chocolate negro puro

Dentro de los muchos tipos de chocolate que podemos encontrar, el más puro es el más saludable. Sabemos que hay muchos tipos, pero cuando menos porcentaje de cacao contenga, más industrial y menos natural se convierte el producto. De este modo, antes de consumirlo, mira bien en el etiquetado porque es relativamente habitual poner información para ver si se trata de un producto probiótico. Esto depende de las marcas y hay que fijarse bien.
El cacao fermentado es muy saludable si se consume siempre con moderación, incluso la fermentación de las bacterias con este compuesto son beneficiosos para el corazón. Se generan compuestos anti-inflamatorios y gracias al chocolate se aumenta las bacterias más buenas en detrimento de las perjudiciales dentro del intestino.

pieza de chocolate negro puro

Chucrut

La fermentación de las hojas de la col es muy típica y popular en las gastronomías del centro y noroeste europeo, también en en el país vecino, Francia. Con el mencionado proceso de fermentación, se provoca que este alimento, que ya de por sí es totalmente saludable, las bacterias multipliquen su número y favorezcan el efecto probiótico. Aparte, es rico en muchos tipos de vitaminas como la A y la C, entre otras. Incluido su poder depurativo y en la mejora de trastornos como puede ser la artritis. Este acompañamiento se puede hacer en comidas de mucho tipo, y en ocasiones especiales, es un elemento original y muy sabroso para todo el mundo.

recipiente con chucrut

Natto

Os presentamos un opción un poco peculiar y que proviene del país nipón. Dicho sustento, es una fermentación de las semillas de soja. No es un producto muy popularizado en Japón pero si es considerado como tradicional. Eso sí, cada vez se puede observar más su consumo en muchos rincones europeos. Su principal característica es que es rica en proteínas y sustancias flavonoides. Se puede comprar en tiendas especializadas en productos poco frecuentes y respeto a las comidas, se puede acompañar en platos como el sushi o ensaladas, siempre es una buena opción.

plato con natto

Esperemos que con estos cuatro tipos de alimentos te haya quedado claro lo que son los alimentos probióticos. Puedes encontrar muchos productos más en el mercado, pero todos ellos siempre son beneficiosos para nuestro organismo. !Pruébalos!