Verano, vacaciones y fruta. ¿ Qué mejor que la fruta fresca en pleno verano ? Hoy quiero hablarte de una de las más curiosas y deliciosas para disfrutar en estos periodos calurosos aunque durante todo el año puedes consumirla con normalidad. El coco es una fruta tropical popular en todo el mundo. De sabor intenso y con muchas posibilidades en la cocina es uno de los alimentos que más evocan a todo aquello paradisiaco y al propio verano. También es uno de los preferidos por las personas con alergias alimentarias, gracias a sus propiedades ricas en fibras, obviando también su gran sabor. ¿Quieres conocer los motivos de la popularidad de este y cómo sacarle partido en tu cocina?

Un alimento todoterreno y muy versátil

Por ello de él se aprovecha tanto la pulpa como su agua. Y con estos se pueden preparar otros productos de interés gastronómico como la leche y el aceite o manteca así como los copos y la ralladura deshidratada de su pulpa. Esto hace que se pueda utilizar en la cocina de formas muy diferentes, eso sí, siempre aportando su sabor característico. La pulpa fresca de este pieza es un alimento sólido que se conserva bien varios días en nevera. Esto lo hace ideal como tentempié saludable entre horas o para añadir a macedonias y ensaladas.

preparaciones con coco

Solo tienes que cortarlo en dados o en láminas finas con ayuda de una mandolina. Su agua es rica en minerales y vitaminas. Se puede beber sola, añadir a platos cocinados en sustitución de otros líquidos y para aportar sabor y para elaborar aliños y aderezos exóticos. Además es ideal para elaborar cócteles con o sin alcohol y para aligerar y proporcionar sabor a zumos y licuados de frutas y verduras ya que solo aporta 19 Kcalorías por cada 100ml.

Su éxito es tal que no solo la puedes obtener directamente del fruto sino también adquirirla ya envasada. Son distintas marcas las que lo comercializan.

Apreciado para los que sufren alguna indolencia alimentaria

Pero, ¿por qué es un alimento muy apreciado por quienes padecen alergias alimentarias? Porque permite elaborar preparaciones deliciosas con un toque especial aptos para quienes tienen que seguir una dieta sin gluten y/o sin lactosa. ¿De qué manera? Por ejemplo la pulpa seca rallada, lo que popularmente se conoce como coco deshidratado, puede sustituir en algunas recetas a la harina. Así puedes rebozar tiras de pescado, polloo mariscos como gambas y langostinos en ella y luego freír estas. El resultado es delicioso e ideal para preparar en casa alimentos estilo asiático. También se puede utilizar para la elaboración de postres que no llevan harina como los tradicionales coquitos. Una elaboración base sencilla consiste en triturar la pulpa con el agua del fruto con un buen robot de cocina. Esto permite obtener una especie de crema fina que se conoce como leche de coco que mantiene el sabor del mismo y una textura cremosa que se puede utilizar en sustitución de la nata para quienes deban comer sin lactosa. Por ejemplo para la elaboración de currys para arroces, carnes, pescados o mariscos o para utilizar en postres caseros. También se comercializa ya preparada. Los copos secos de la pulpa también tienen muchos usos en la cocina. Es un topping sabroso y saludable para helados o para cupcakes ideal si quieres mejorar la apariencia de tus postres y no se te da bien la cocina o no tienes tiempo. Puedes utilizarlo sobre tartas, macedonias y muchas otras preparaciones.

Si te gusta el sabor de esta fruta poder disponer de él siempre en tu cocina es una buena decisión. Especialmente si padeces alergias alimentarias y quieres sacarle el máximo partido comiendo tal cual y para la preparación de platos dulces y salados que te saquen de la rutina alimentaria y te permitan poner un toque de exotismo en tu mesa siempre cuidando de tu salud.

Y tú, ¿sueles utilizar este ingrediente en tus platos? ¿Cómo lo usas?