Cuando se diagnostica una alergia alimentaria puede ser complicado adaptarse a ella y sobretodo los primeros meses seguir una dieta tan diferente a lo que estabas acostumbrado puede ser complicado. Hay errores frecuentes que se pueden cometer en un régimen específico para dolencias alimenticias y que conviene conocer para evitar caer en ellos. Vamos a destacar los más frecuentes y el modo correcto de actuar para no cometerlos. ¿Preparado para tomar nota? ¡Pues ahí van!

No confíes en que los productos genéricos están libres de alérgenos

En los productos procesados es común ser más cuidadoso, pero cuando se trata de materias primas, se suele tender a la confianza. Y esta es peligrosa porque te hace olvidar el riesgo de que estén contaminados. Por ejemplo, alguna legumbres en grano pueden contener semillas de cereales como trigo o cebada y determinadas especias tener harina o trazas de cereales. Además, en el supermercado se puede dar la contaminación cruzada si el dependiente u otro comprador ha tocado productos con el alérgeno y luego otros sin él que ha terminado no comprando.

Ten en cuenta que la contaminación cruzada puede darse en cualquier lugar

Seguramente pongas mucha atención a que esto no ocurra en la cocina y está muy bien que así lo hagas. Vigilar que todos los productos esten bien separados en caso de compartir alimentos con gente que puede comer trigo. Pero ten en cuenta que también puede darse en otros momentos. Por ejemplo, en la mesa. Y también, como acabamos de señalar, en el comercio, entre otros lugares. Además, si se trata de niños, debes tener especial cuidado en que en la escuela, el comedor o el parque no sujeten la comida de otros niños o toquen las manos de estos sin que se hayan lavado después de comer pan o bollería.

Recuerda leer siempre las etiquetas y elegir siempre que puedas productos certificados

Hay muchos alimentos que no te imaginas que pueden contener el alérgeno que te daña y, sin embargo, lo contienen. Y no siempre por la posible presencia de trazas. Es extraño pensar que un embutido o una bebida, por ejemplo, puedan contener gluten y sin embargo muchos lo tienen. Así que siempre hay que leer el etiquetado. Y, para evitar males mayores, prefiere en todo momento los productos certificados como aptos para consumidores con tu alergia alimentaria.

Cuidado con los medicamentos que tomas

¿Sabías que algunos medicamentos pueden contener gluten? Evita a toda costa automedicarte. Y si acudes al doctor recuérdale tu condición, aunque ya tenga los datos en tu historial, para evitar que te prescriba medicamentos con estos ingredientes. Así y todo, en la farmacia recuérdalo también y comprueba qué componentes tiene. No sientas que eres pesado, nunca está de más asegurarte porque es tu salud la que está en riesgo. Aquí tienes una serie de recomendaciones a seguir para evitar esto.

Recuerda que las buenas intenciones no están exentas de riesgo

Si vas como invitado a casa de amigos o familiares o sales a comer fuera de casa a locales no especializados, no te fíes cuando te dicen que la comida que tienes en la mesa es libre de gluten. Y no por desconfiar hacia esa persona que lo dice convencido de que es así, sino porque el desconocimiento le puede hacer caer en errores que supongan un peligro para ti. Por ejemplo, si no son cuidadoso con la contaminación cruzada en la cocina, incluso horneando un producto con y otro SIN en el mismo horno. O si utilizan productos aparentemente sin este alérgeno pero que puede contenerlo como ya hemos señalado antes. Ante la duda, no consumas esos alimentos. Puede ser embarazoso decir no, pero tu seguridad es lo primero.

Estar atento para evitar estos posibles errores y seguir los consejos para celíacos novatos te ayudará a cuidarte desde el primer día afrontando los cambios en tu dieta y estilo de vida en positivo y sin peligro. ¿Hay algún error que quieras señalar para ayudar a otras personas a protegerse?