Los helados son las preparaciones alimentarias, que han sido transformadas mediante un proceso de congelación simultánea a un estado sólido, semisólido o pastoso, por una parte, aportan energía y nutrientes y, por otra, están asociados desde la niñez a instantes de bienestar, placer y calma, frecuentemente compartidos con familia y amigos, respondiendo a dos dimensiones nutricionales que se vinculan con la supervivencia, y a lo psicológico, ya que trata el comportamiento alimenticio; formando de esta forma un conjunto muy heterogéneo de productos con diferentes peculiaridades nutricionales que facilitan su integración en la dieta y contribuyen a hacerla más variada y deseable.

Con relación a los helados artesanales, probablemente su origen se remonta a los años 400 antes de Cristo, en Persia se preparaba un plato similar al pudin, con agua de rosas y pelo de ángel, que se enfriaba y servía a los pudientes. Los persas ya guardaban grandes cantidades de hielo proveniente de las montañas en contenedores naturales, con lo que los más ricos tenían hielo para preservar y refrigerar bebidas, comestibles y productos gourmet para sus banquetes por un tiempo determinado. Sin embargo, fue exactamente en la península itálica donde tuvo un significativo arraigo.

Marco Polo, en el siglo XIII, fue el encargado de introducir múltiples recetas heladas en la bota y, sin saberlo, le daría a su país uno de sus postres más universales: el helado artesanal, convirtiéndose desde entonces en uno de los postres más exquisitos, y probablemente el que, al lado del chocolate, más se ha expandido por el mundo. Esta crema helada con miles de variaciones es deliciosa, ya que está hecho con ingredientes naturales, sin aditivos químicos y manualmente.

En su proceso ésta clase de helados no introducen aire añadido, lo que provoca una mejor textura y sabor, además de que al emplearse ingredientes frescos, garantizan resultados perfectos sin recurrir a aromas o extractos artificiales. Un helado se realiza a través de fases diferenciadas: mezcla de ingredientes, pasteurización, enfriamiento, maduración, mantecación y congelación. Cada una de sus etapas se realiza de forma separada, normalmente con máquinas diferentes. En España específicamente abunda la tendencia del helado artesanal por ofrecer sabores muy especiales además de que pueden ser consumidos tomando en cuenta sus ingredientes, por el colectivo celíaco.

Los diferentes tipos de helados

helados
Como se ha visto, los helados traen consigo una larga historia que nos viene acompañando desde muchos años atrás, sin embargo, a modo general se pueden clasificar en:

Helados de agua o granizados:

Su componente primordial es el agua, su valor nutritivo es inferior a los precedentes, salvo que contengan una cantidad significativa de azúcares, frutas y derivados, lo que determinará su aporte vitamínico, mineral y calorífico. Son adecuados para aquellas personas con sobrepeso o con inconvenientes de colesterol. Dentro de sus ingredientes pueden contener clara de huevo que les da la textura de nieve blanda. Al no agregar ingredientes grasos, su aporte energético es medio/bajo.

Helados de leche:

Su mayor ingrediente es la leche y su valor nutritivo se fundamenta en proteínas de alto valor biológico, lípidos, calcio con buena biodisponibilidad, vitamina B2, azúcares, fósforo, potasio y magnesio. Su aporte energético es moderado, por lo que resultan más energéticos que la leche entera o el yogur. Pueden contener frutos secos, chocolate y de los más mantecosos como la nata o mantequilla, que acrecientan el valor energético del producto.

Helados de crema o cremas heladas:

Su preparación es a base de leche con el agregado de crema de leche o manteca (materia grasa de la leche). Contienen proteínas, hidratos de carbono, minerales, calcio y una cantidad de materia grasa que cambia en función de si se emplea leche entera o desnatada.

Sorbete:

Están compuestos de frutas y hortalizas. En contraste a los helados no contiene ingredientes o bien materias grasas, derivados de la leche, ni yema de huevo. Con una textura suave se presentan al paladar con una increíble sensación de lozanía y cremosidad.

Para finalizar, el helado artesanal es muy beneficioso gracias a nos aporta nutrientes de calidad, y pueden ser parte de una dieta saludable siempre y cuando se consuma de forma eventual, y en porciones no excesivas. De esta manera no representa un inconveniente para el mantenimiento del peso anatómico, la salud y bienestar general.