Cuando deseamos estar saludables muchas veces nos enfrentamos a una gran encrucijada, ¿Qué cantidad de azúcar debemos consumir? Y ¿Cuál en realidad son azucares naturales? Son dos preguntas importantes ya que muchas veces cuando queremos cuidar de nuestro cuerpo optamos por las frutas y todo lo que deriva de ellas para incluirlas en nuestro desayuno o cena, o tal vez un tentempié.

Por eso la pregunta principal: Mermeladas o Confituras, ¿En qué se diferencian y cuál debería escoger para incluirla en mi dieta sin gluten? Para comenzar, vale destacar que la cantidad de azúcar empleada en estas dos preparaciones es abismal. Por lo tanto, tendrán un valor muy distinto en tu dieta.

Un sabio hombre llamado Confucio cito: “El éxito depende de la preparación previa, y sin ella seguro que llega el fracaso”, así que pongamos manos a la obra y marquemos la diferencia entre estas dos viejas amigas.

¿En qué se diferencia la mermelada de la confitura?

Para la preparación de la mermelada, tomamos en cuenta que la fruta está previamente triturada o cortada en trozos. Posteriormente se mezcla con azúcar, se cuece en la estufa a 105°C y al poco tiempo ya estará lista. En este caso, para preparar la mermelada no existe una cantidad estándar de azúcar, sustitutivos o endulzantes y cada uno de nosotros tendrá entonces la libertad de elección de colocar la cantidad de azúcar que mejor le convenga. ¿Es ventajoso? Claro que sí, ya que estamos buscando maneras de cuidar de nuestro cuerpo e incluir la menor cantidad de azucares en él.

Ahora bien, cuando nos referimos a las confituras, ten en cuenta que su preparación es un tanto similar, pero en vez de fruta cortada en trozos se utiliza para su preparación pulpa de fruta y agua. La confitura es un preparado cocido en almíbar, lo que significa que lleva una cantidad de azúcar excepcionalmente alta. El resultado es una exquisita mezcla, deliciosa como parte de un postre, pero muy alta en azúcar.

Podríamos concluir que la mermelada es una mejor opción si queremos reducir un poco el azúcar de nuestra dieta. Es una opción segura para celíacos porque no tiene gluten, y si deseamos tener más control en el consumo de azúcar podemos prepararla nosotros mismos en casa.

Pero, aunque la mermelada y la confitura son ambos productos para celíacos beneficiosos, hay que cuidar el exceso de azúcar en la dieta. ¿Por qué?

Un dulce amigo para tus comidas

Desde que estamos chavales sentimos que el dulce es sinónimo de felicidad. Es por eso que cuando sentimos tristeza, estrés o molestia consumimos algo dulce para generar ese gramo de felicidad que tanto añoramos, y no tiene nada de malo, ¿o sí?

El azúcar es carbohidrato, una macromolécula esencial para la nutrición. Así que el problema no es el azúcar sino la cantidad y calidad. No es malo consumir azúcar si sabemos escoger bien su fuente y proporción.

¿Tenemos opciones? Claro que sí. No siempre el lado dulce de la vida tiene que venir del azúcar refinada o sacarosa. En sustitución te recomendamos que tomes mermeladas de frutas, azúcar integral de caña, miel y concentrado de manzana.

¿Cuál es mi mejor opción?

Es cuidar de ti mismo y leer con mayor cuidado las etiquetas de los productos que ingerimos. Prepara tus snacks preferiblemente en casa, no toma mucho tiempo y te ahorrarás un montón de dinero en dietas y enfermedades.

¿Quieres desayunar algo delicioso? Prepara tu mermelada en casa, agrega la mínima cantidad de azúcar o preferiblemente miel, y ten en cuenta que las mejores mermeladas son las que excluyen el ácido cítrico, la pectina y azúcares refinados.