La panificadora es un aparato de cocina que supone una gran ayuda para toda persona que deba evitar el uso de harinas convencionales en su dieta. Pero no solo sirve para hacer pan de calidad en casa con estos requerimientos. Si estás valorando si comprar una, te interesa conocer cómo sacar el máximo partido a tu panificadora más allá de hacer pan.

Cómo sacar el máximo partido a tu panificadora, descubre qué hacer con ella además de pan

Conocer cómo aprovechar las principales funcionalidades de una panificadora te ayudará a ahorrar tiempo y dinero en la compra y en la cocina. Tanto si eres un cocinillas como si te da mucha pereza meterte entre fogones.

Haz otro tipo de masas y ahórrate la compra de un robot

Una de las utilidades básicas de la panificadora es la elaboración de distintos tipos de masa. Para ello debes elegir el programa amasado una vez añadidos a la cubeta los ingredientes elegidos para ella.
Así puedes preparar, entre otras, masa de pizza, para calzone o para elaborar focaccias aptas para evitar tus problemas de alergias alimentarias y con alternativas a la harina de trigo para evitar también una contaminación cruzada y con un precio mucho más bajo que en el mercado. Eso sí, luego tendrás que extenderlas y cocinarlas en un horno convencional.

Prepara bizcochos sin trabajo ni manchar cacharrería

¿Te encantan los bizcochos caseros pero te da mucha pereza prepararlos? La mayor parte de las panificadoras actuales disponen de programa para bizcocho. Este se diferencia del programa para pan, fundamentalmente, en que prescinde de los tiempos para el levado de la masa.
Solo tendrás que verter los ingredientes en la cantidad adecuada en la cubeta y programar. Así de fácil. Sin manchar más cacharros. Y, además, con mínimo gasto eléctrico porque es necesaria menos energía para proporcionar temperatura a la cubeta que a un gran horno.

Hacer mermeladas sin esfuerzo

Para ello solo tienes que lavar la fruta, pesar ingredientes y programar el función mermelada. Así podrás aprovechar la fruta muy madura y evitar el desperdicio alimentario. O preparar tus propias mezclas de fruta y usar especias como el jengibre, la vainilla o la canela para obtener mermeladas gourmet caseras.

Facilitar la elaboración de pasta fresca

¿Sabías que puedes hacer pasta fresca en panificadora apta para intolerantes y alérgicos? Es una estupenda forma de sacar el máximo partido a tu panificadora. Aunque solamente elaborará la pasta; su alisado y corte es algo que deberás hacer del modo convencional.

Hornear frutas, verduras e incluso carnes para sacar el máximo partido a tu panificadora

No es para lo que se ha inventado la panificadora pero es una funcionalidad que es interesante conocer. Así, si no dispones de horno o deseas asar solamente para uno o dos comensales, es una solución perfecta.
Evita alimentos que dejen olores fuertes, como pescados. Por el tamaño de la cubeta y la situación de los ejes de las cuchillas amasadoras es ideal para asar piezas de pequeño tamaño. Por ejemplo manzanas, peras, ¡e incluso alitas de pollo!
Recuerda programar solo horneado. Si el tiempo de cocción requerido no coincide con el de este programa un reloj avisador de cocina es imprescindible.

Hacer bases de salsas dulces y saladas

Para sacar el máximo partido a tu panificadora puedes elaborar coulis y otras salsas con base de frutas o de hortalizas. Para ello utiliza el programa mermelada. Así cocinará los vegetales con una cantidad muy pequeña de azúcares o incluso nula si así lo deseas. Puedes añadir caldos o licores para aportar sabor y suavizar la textura.
Si vas a añadir nata, tofu sedoso, queso de untar u otra base cremosa hazlo con la panificadora ya apagada y triturando el contenido templado o frío con una turmix o robot de cocina. Así evitarás que se corte.

Ya lo ves, sacar el máximo partido a tu panificadora es muy sencillo. Aprovecha todas sus funcionalidades para rentabilizar mejor tu compra.