La contaminación cruzada es una de las dificultades más frecuentes a las que se enfrenta el colectivo celíaco en el momento de consumir un alimento o producto, ya sea dentro o fuera de casa. Para las personas con celiaquía entrar contacto con la proteína puede perjudicar en mayor o menor medida su salud, por ello es importante evitar a toda costa la contaminación cruzada. Te contamos más sobre este fenómeno y cómo evitarlo en tu hogar y fuera de él.

¿Qué es la contaminación cruzada?

La contaminación cruzada es básicamente cuando los alimentos sin gluten entran en contacto con otros que lo contienen. Estos alimentos, al entrar en contacto con el alérgeno, inmediatamente dejan de ser aptos para personas con celiaquía y no es recomendable que los consuman, ya que podrían experimentar síntomas muy similares a los del consumo directo de gluten.

Síntomas de la contaminación por trigo y/o derivados

Los síntomas provocados por la contaminación cruzada pueden ser diferentes en cada persona, incluso hay casos en los que estos pueden pasar totalmente inadvertidos. No obstante, aunque no se presenten síntomas externos, el daño interno se produce igualmente.

Tras la ingesta de alimentos contaminados con gluten suele producirse molestias digestivas, estas pueden presentarse tras la ingesta o pueden tardar una o más horas. Con la recuperación pasa exactamente lo mismo, es posible recuperarse de una forma rápida o, por el contrario, tardar varios días. Algunos de los síntomas más comunes de la contaminación cruzada son:

  • Dolor abdominal
  • Hinchazón
  • Náuseas o vómitos
  • Cansancio y malestar general
  • Mareos

Para la recuperación tras la ingesta de alimentos o productos contaminados lo más recomendable es mantenerse hidratado e intentar llevar una dieta blanda durante unos días. El agua ayuda a eliminar las toxinas y rehidrata el organismo si se han experimentado náuseas o vómitos. De la misma forma, la dieta blanda resultará beneficiosa para la recuperación de tu sistema digestivo en general.

Cómo evitar la contaminación cruzada de gluten

Si en tu hogar compartes vida con personas no celíacas, seguramente ya sabrás que es necesario tomar medidas para evitar la contaminación cruzada de gluten. De igual manera, debes estar muy atento/a cuando sales a comer o cenar fuera, a continuación te damos algunos consejos para no contaminar tu comida con gluten:

Cómo evitar la contaminación cruzada de gluten

  • Mantén tus alimentos separados

    Si convives con tu familia, amigos/as o tu pareja y estos no tienen ningún inconveniente en consumir trigo o cualquiera de sus variedades, es importante mantener tus alimentos bien cerrados en despensas separadas. Debes pensar que es posible que los alimentos se contaminen tanto por el contacto directo como por contacto indirecto, por ejemplo: por el aire.

  • No reutilices el aceite o el agua de cocción

    Evita usar el aceite de cocinar o el agua en el que se haya cocido algo que no es apto para celíacos, de esta forma te aseguras que no contaminas tu comida con los alérgenos de otras preparaciones. Si tienes freidora, asegúrate que en casa solo la usáis para freír patatas y que en ningún momento será para hacer rebozados.

  • Limpia a conciencia los utensilios de uso común

    Los utensilios de cocina que son de uso común como pueden ser el horno, el microondas, la batidora, tuppers u otros recipientes, deben ser limpiados de forma exhaustiva para que tus platos no acaben siendo víctimas de la contaminación cruzada. Te recomendamos que en el caso del horno, lo limpies y no uses el aire (si lo tiene) para cocinar; para el microondas cubre los platos que calientes con un recipiente adecuado.

  • Hazte con tu propia tostadora

    Si no puedes resistirte al pan sin gluten tostado y en casa convives con alguien que toma pan con este alérgeno, la única forma de evitar la contaminación cruzada es comprando una tostadora que solo utilices tú. Asegúrate de que las personas con las que vives son conscientes de lo que significa para ti que ellas la utilicen.

  • Ten utensilios de cocina “personales”

    Si crees que la contaminación cruzada es inevitable, siempre puedes comprar doble de los utensilios de cocina que más usas. De esta forma, te aseguras de que tus utensilios para cocinar nunca han tocado nada con trigo o sus derivados. Puedes etiquetarlos o directamente comprarlos de colores que los identifiquen como tuyos.

  • Presta mucha atención al salir a comer fuera

    Como ya sabrás bien, salir a comer fuera puede ser una auténtica odisea si eres celíaco. Es fundamental que, o bien vayas a un local certificado por la FACE, o que directamente preguntes al personal del restaurante sobre cómo tratan los alérgenos en la cocina. Si dudas o el local no te da confianza, es mejor irte a sufrir las consecuencias de la contaminación cruzada.

Aunque parezca que no, la contaminación cruzada de gluten es un fenómeno totalmente evitable si se toman las medidas adecuadas. Quizás al principio te resulte un poco complicado, ya que son muchas cuestiones a tener en cuenta, pero poco a poco te irás acostumbrando a estar siempre atento/a para evitar que tu comida se contamine directa o indirectamente en casa o fuera de ella.