Cuando se diagnostica una alergia alimentaria puede ser complicado adaptarse a la nueva dieta, sobre todo durante los primeros meses. La modificación de hábitos alimentarios es un proceso que debería producirse gradualmente y, ante una alergia o intolerancia, el cambio transcurre casi de un día para el otro.
Hay errores frecuentes que se pueden cometer en el régimen sin gluten que conviene conocer para evitar caer en ellos. Vamos a destacar los más frecuentes y el modo correcto de actuar para no cometerlos.

¿Preparado para tomar nota? ¡Pues ahí van!

No confíes en que los productos genéricos están libres de alérgenos

¿Qué son los genéricos? Son los alimentos que naturalmente no contienen gluten, es decir, las frutas y las hortalizas, las carnes, el arroz, el maíz, el azúcar, el aceite, la leche, las legumbres, los pescados y mariscos, y los frutos secos. En teoría, estos alimentos no deberían estar contaminados si se encuentran en su estado natural y no han sido procesados ni mezclados con otros ingredientes. Sin embargo, durante el almacenamiento, por ejemplo, en tiendas dietéticas que venden a granel, se puede producir la contaminación cruzada.

Ten en cuenta que la contaminación cruzada puede darse en cualquier lugar

Ya tienes vigilada tu cocina para poder elaborar alimentos 100 % seguros y sabes en qué tiendas y restaurantes puedes comprar o consumir productos aptos. Pero ten en cuenta que la contaminación cruzada también puede darse en otros momentos. Por ejemplo, en la mesa, una situación tan cotidiana y tan riesgosa a la vez si la compartimos con personas no celíacas. Las migas de pan de trigo son una gran fuente de contaminación porque se dispersan por todo el mantel y se adhieren fácilmente. Otra situación frecuente que puede ocurrir en la mesa es utilizar el mismo cuchillo para cortar pan con y sin gluten.

Además, si se trata de niños, debes tener especial cuidado de que, en la escuela, el comedor o el parque, no sujeten la comida de otros niños o toquen las manos de estos sin que se hayan lavado después de comer pan o bollería.

Recuerda leer siempre las etiquetas y elegir siempre que puedas productos certificados

Hay muchos alimentos que no te imaginas que pueden contener el alérgeno que te daña y, sin embargo, lo contienen. Y no siempre por la posible presencia de trazas. Es extraño pensar que un embutido o una bebida, por ejemplo, puedan contener gluten y sin embargo muchos lo tienen. Así que siempre hay que leer el etiquetado. Y, para evitar males mayores, prefiere en todo momento los productos certificados como aptos para consumidores con tu alergia alimentaria.

Cuidado con los medicamentos que tomas

¿Sabías que algunos medicamentos pueden contener gluten? Evita a toda costa automedicarte. Y si acudes al doctor recuérdale tu condición, aunque ya tenga los datos en tu historial, para evitar que te prescriba medicamentos con estos ingredientes. Así y todo, en la farmacia recuérdalo también y comprueba qué componentes tiene. Si en el listado de ingredientes figuran algunos de estos excipientes, no debes consumir ese medicamento:

  • Almidón de trigo, centeno, cebada o avena.
  • Triticale.
  • Extracto seco de germen de trigo.

Existen otros excipientes cuya denominación es muy general, por ejemplo, almidón soluble, almidón modificado, carboximetil almidón o jarabe de almidón. En estos casos, el nombre no nos permite saber si el almidón procede del maíz (que sería apto) o de algunos de los cereales no aptos. Por ello, siempre debes buscar en la etiqueta el sello de producto libre de gluten.

No sientas que eres pesado, nunca está de más asegurarte porque es tu salud la que está en riesgo. Aquí tienes una serie de recomendaciones a seguir para evitar poner en riesgo tu bienestar.

Recuerda que las buenas intenciones no están exentas de riesgo

Si vas como invitado a casa de amigos o familiares o sales a comer fuera de casa a locales no especializados, no te fíes cuando te dicen que la comida que tienes en la mesa es libre de gluten. Y no por desconfiar hacia esa persona que lo dice convencido de que es así, sino porque el desconocimiento le puede hacer caer en errores que supongan un peligro para ti. Por ejemplo, si no son cuidadoso con la contaminación cruzada en la cocina, incluso horneando un producto con y otro SIN en el mismo horno. O si utilizan productos aparentemente sin este alérgeno pero que puede contenerlo como ya hemos señalado antes. Ante la duda, no consumas esos alimentos. Puede ser embarazoso decir no, pero tu seguridad es lo primero.

Estar atento para evitar estos posibles errores y seguir los consejos para celíacos novatos te ayudará a cuidarte desde el primer día. Cuanto más conocimiento tengas sobre la clasificación de los alimentos y la contaminación cruzada, podrás afrontar los cambios en tu dieta y estilo de vida de forma más positiva y sin tanto peligro. ¿Hay algún error frecuente que quieras señalar para ayudar a otras personas a protegerse?