Como le ocurre generalmente a las personas con alergias alimentarias, los celíacos tienen prohibida la ingesta de ciertos alimentos como el trigo, la cebada, el centeno, etc… En un principio, acostumbrarse a una dieta más «restringida» puede parecer complicado pero ¡no es imposible!

Aunque la lista de productos no aptos pueda parecer interminable existen ciertos alimentos que sí pueden consumirse sin problemas pero ¿qué pasa con aquellos que creíamos inocuos pero que en realidad no lo son? Este es el caso de la avena, un alimento rodeado de controversia que para algunos celíacos es inofensiva pero para otros no tanto. A continuación, aclaramos algunas de las dudas relacionadas con la avena, el gluten y si realmente es apta o no para celíacos.

Avena: qué es, propiedades y usos

Antes de abordar el tema que nos ocupa, es interesante saber un poco más sobre la avena. Esta planta herbácea proviene de la família de la gramíneas y de ella se obtiene el grano del cereal. Cuando nos referimos a la avena podemos estar hablando de la planta o del cereal en sí, un producto que ocupa el puesto nº7 en la lista de los cereales más consumidos a nivel mundial.

La avena es rica en grasas vegetales, proteínas, vitaminas pertenecientes al grupo B y minerales como el hierro, el sodio, el potasio y el magnesio. Además de estas propiedades, es rica en fibra como otros cereales. Su consumo se recomienda dentro de una dieta sana y equilibrada.

Los usos de la avena son varios. Especialmente se destina a la alimentación de los animales en la ganadería, pero cada vez más se va incorporando en las dietas de personas de todo el mundo por sus propiedades energéticas. También es muy utilizada para la elaboración de bebidas vegetales.

Avena: qué es, usos y propiedades

La avena en la dieta para celíacos

Para responder a la pregunta de si la avena contiene gluten o no es necesario acudir a la comunidad científica, que ha realizado varias investigaciones para comprobar si es seguro o no tomarla. Y es que este cereal ha despertado una gran polémica en los últimos años. Tal es así que la la Unión Europea realiza una mención especial en el Reglamento Europeo nº828/214 relativo a la presencia del alérgeno o no en los alimentos.

«La mayoría de las personas que padecen intolerancia al gluten pueden incluir la avena en su dieta alimentaria sin que ello tenga efectos nocivos para su salud. La comunidad científica realiza actualmente estudios e investigaciones sobre esta cuestión. Sin embargo, un importante motivo de preocupación es el hecho de que la avena se contamine con el trigo, el centeno o la cebada, algo que puede ocurrir durante la cosecha, el transporte, el almacenamiento y el tratamiento de los cereales. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta el riesgo de contaminación en los productos que contienen avena en la información pertinente que los explotadores de empresas alimentarias presentan en estos productos alimenticios.»

Teniendo en cuenta esto, se puede decir que la avena en sí misma no contiene el alérgeno por lo que es apta para celíacos. Es importante recalcar que esto será así siempre y cuando no haya ocurrido la contaminación cruzada, en ese caso no sería recomendable que un celíaco consumiera avena ya que podría contener partículas del alérgeno.

Sin embargo y aún sin estar contaminada, se ha visto que a un 1% aproximadamente de las personas celíacas la avena no le sienta bien. De esto son culpables las prolaminas, un grupo de proteínas presentes en la avena con una estructura a nivel molecular muy parecida a la de otros cereales como el trigo, la cebada o el centeno. Al ingerir este grupo de proteínas, el organismo de una persona con celiaquía reacciona con una respuesta autoinmune igual que lo haría si hubiera consumido gluten.

Entonces ¿puedo consumir avena?

A la cuestión de teniendo celiaquía es posible tomar avena la sentencia no puede ser un sí rotundo. Como ya hemos mencionado, a una porción reducida de la población celíaca la avena no le sienta bien, por lo que solo tú puedes saber si puedes tomarla o no. Aunque la avena solo tiene menos del 15% de prolaminas (en comparación con otros cereales que tienen entre un 30 y un 50%), es importante evitar este cereal en primera instancia y solo introducirla bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Si quieres introducir en tu dieta la avena, lo más recomendable es consumir aquella que esté certificada como sin gluten. No será una tarea fácil encontrar este cereal, ya que lo más frecuente es cultivarla cerca de otros cereales con gluten, pero no es imposible. Para identificar una avena apta comprueba que el producto lleva el sello ELS, que indica que el alimento o producto contiene una cantidad menor de 20ppm de gluten. Este sello va acompañado de la espiga barrada y una leyenda debajo que puede ser:

  • OATS: indica que el producto contiene avena pura.
  • 100/OATS: el producto contiene hasta 100 mg/kg (ppm) de gluten y avena pura.

Recuerda que solo debes consumir avena bajo supervisión médica y si notas algún tipo de malestar, debes detener el consumo inmediatamente. Ante cualquier síntoma que experimentes similar al de la intoxicación por gluten tras haber tomado avena, es recomendable acudir la consulta de un médico o médica para que te examine y determine el por qué de tus síntomas.