Una vez se realizado el diagnóstico de la celiaquía el siguiente paso es comenzar a llevar una dieta adecuada sin consumir gluten, para poder hacerlo con éxito es fundamental que estés familiarizado con el etiquetado de los productos. Una persona celíaca no puede consumir cualquier tipo de alimento ya que muchos de ellos pueden contener el alérgeno como ingrediente principal o secundario, en esta entrada repasamos la normativa del etiquetado de alimentos aprobado para celíacos, para que de este modo no tengas dudas sobre lo que puedes o no puedes consumir.

¿Como puedo saber que un producto es apto para celíacos?

El conjunto de proteínas que afecta a las personas con esta patología puede estar presente en muchos ingredientes que quizás no conozcas. Algunos de ellos pueden ser: el almidón, la sémola, el jarabe de malta o el extracto de levadura. En ocasiones, estos ingredientes están codificados con letras y números que pueden generar cierta confusión. Por ello, para saber con certeza cuáles son los alimentos aptos para los celíacos, la FACE o Federación de Asociaciones de Celíacos de España incorpora su sello SIN GLUTEN en el envasado de los productos.

logo controlado por la FACE
Debido a que los fabricantes están obligados por ley a declarar en el etiquetado los alérgenos presentes en sus productos pero no las trazas, es posible que en más de una ocasión hayas tomado algo con trazas o contaminado. Si hace poco que te han diagnosticado de patología, lo más recomendable es que solo consumas productos controlados por la FACE que lleven el sello correspondiente.

Reglamento sobre el etiquetado sin gluten en alimentos

En sustitución al antiguo reglamento 41/2009, el 20 de Julio de 2016 se hizo vigente el reglamento nº828/2014 de la Comisión Europea relativo al etiquetado de los alimentos y productos que pueden consumir los celíacos. En este documento se explica cómo se debe transmitir al consumidor la información sobre la ausencia o presencia de la proteína alérgena en los alimentos envasados. Esta información puede aparecer de dos formas:

  • Sin gluten: esta declaración solo puede hacerse cuando los alimentos no contengan más de 20mg/kg de la proteína. Si eres celíaco y en el alimento que vas a consumir se especifica esto es que puedes consumirlo sin problemas.
  • Muy bajo en gluten: esta declaración solo puede usarse si los alimentos que consisten en trigo, centeno, cebada, avena, sus variedades o ingredientes hechos a partir de estos no contienen más de 100mg/kg de la proteína. Los alimentos que etiquetados de esta forma no son aptos para celíacos.

Estas dos declaraciones van acompañadas además por dos frases que ha provocado gran controversia: «elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten» y «elaborado específicamente para celíacos». Pero ¿por qué tanta controversia? Básicamente porque estas frases pueden ser algo confusas e inducir al consumidor a un error.

Por ejemplo, si un producto pone en su etiquetado de la segunda frase acompañado de la frase «adecuado para celíacos», los consumidores que no se ha detenido a leer bien el envasado o los recién diagnosticados pueden acabar consumiéndolo sin saber que no es realmente apto para ellos.¡

Presta atención a todos los ingredientes

Es posible que pienses que ciertos alimentos no contienen el alérgeno por no estar elaborado con ingredientes como la harina de trigo. Esto es un error, alimentos como los embutidos, los productos lácteos congelados, las mermeladas, las pastas o incluso las bebidas con gas pueden llevar almidón modificado, un aditivo que se puede obtener del maíz, el arroz, la avena o el trigo. En caso de ser almidón de maíz no habría problema, pero si proviene del trigo es seguro que lo contenga, por ello hay que prestar mucha atención al etiquetado de los alimentos.

alimentos con gluten

Lo mismo puede ocurrir con algunas salsas preparadas, como el kétchup, que pueden tener entre sus ingredientes jarabe de glucosa, aromas o productos espesantes provenientes del trigo u otros cereales que pueden contener el alérgeno.

Ten en cuenta la contaminación cruzada

Cabe la posibilidad de que alimentos libres de gluten queden contaminados al mezclarse con otros que contengan esta proteína. En el momento que pasa esto, estos productos dejan de ser aptos para los consumidores con esta característica.

La contaminación cruzada puede suceder de diferentes maneras:

  • Si los productos libres del alérgeno comparten la misma fábrica o cadena de producción con otros que si lo llevan.
  • Cuando se comparten campos de cultivo de cereales sin gluten con cereales que lo contienen o cuando estos se guardan juntos.
  • Al compartir planchas, sartenes o tostadoras en las cocinas (domésticas o de restaurantes) y en la reutilización de aceites.

La mejor forma de evitar la contaminación cruzada es evitar estas situaciones tanto en casa como cuando vamos a comer fuera. Si necesitas mantener una dieta estricta, lo más recomendable es acudir a establecimientos en los que tengan un obrador o una cocina exclusiva para la elaboración de los productos aptos para celíacos.

No hay duda de que llevar una dieta 100% libre de alérgenos puede ser complicado, por lo que lo más recomendable es estar informado/a siempre de los últimos reglamentos del etiquetado de alimentos adecuados para ti y aprender a leerlo.