Comer fuera de casa entre semana a menudo puede llegar a ser un auténtico rompecabezas, ya sea en el trabajo, en la escuela o en la universidad. ¿Verdad, no? Encontrar el tiempo para elaborar los alimentos, evitar la monotonía y lograr un menú completo y nutritivo se convierten en verdaderos desafíos.

En el siguiente artículo encontrarás opciones sin gluten, prácticas y saludables, para la comida de mediodía y para picar entre horas.

Comidas libres de gluten y nutritivas para disfrutar en cualquier lugar

La elección del menú para comer fuera de casa depende de nuestros gustos, la disponibilidad de alimentos e incluso la estación del año. Para el invierno, las alternativas más atractivas y reconfortantes son las cazuelas, el chop suey y los vegetales rellenos. En verano, las ensaladas, los quichés y los sándwiches son los protagonistas de la temporada. A continuación, incluimos algunos ejemplos de los menús anteriormente mencionados:

  • Cazuelas: son sabrosas, jugosas y nutritivas. Tradicionalmente, se elaboran a base de vegetales, caldo y cualquier tipo de carne magra (pobre en grasas) de ave, de ternera, de cerdo, etc., pero también es posible reemplazar la carne por lentejas, garbanzos o cubos de tofu.
  • Chop suey: es un plato colorido, que consiste en saltear trozos de pollo, pavo, carne de ternera, camarones, cerdo, o tofu, junto con vegetales de diversos colores y texturas (espárragos, pimiento, apio, calabacín, berenjena, cebolla, zanahoria).
  • Vegetales rellenos: el pimiento, el calabacín y la berenjena son solo algunas de las hortalizas que pueden rellenarse con carne, arroz, queso y/o huevo para dar lugar a una comida nutritiva y deliciosa.
  • alimentos para llevar

  • Wraps: existen muchísimas opciones de relleno: carnes tiernas (pollo, pavo, atún), quesos untables o tipo feta, mayonesa u otros aderezos, aguacate y, el ingrediente indispensable, ¡vegetales de todos colores! Lo importante para las personas celíacas es que la masa del wrap sea sin gluten.
  • Ensaladas: aunque casi siempre pensamos a las ensaladas como una guarnición, lo cierto es que pueden ser una comida completa. Para ello, es fundamental enriquecer la ensalada de vegetales con jamón de York, huevo, fiambre de pechuga de pavo, quesos, arroz, maíz, legumbres, frutos secos, pollo, mariscos o tofu.
  • Quichés: una vez que tienes tu masa de quiche sin gluten, la puedes rellenar con mezclas de vegetales, pollo, fiambres magros, huevo, queso, salsa bechamel y nata. La ventaja de esta comida es que la puedes comer fría o caliente y resulta deliciosa de ambas formas.
  • Sándwiches: ¿Quién dijo que los sándwiches no son saludables? Solo tienes que asegurarte de que el pan está elaborado con una premezcla apta para celíacos y armarlo con ingredientes saludables. Para obtener proteínas, puedes utilizar fiambres magros (jamón de York, pechuga de pavo), carne de ave o de ternera, atún enlatado, queso o tofu. Para sentirte más satisfecho, es recomendable que añadas hojas verdes y otros vegetales a tu sándwich. Por último, utiliza quesos untables bajos en grasa, mayonesa light o aguacate pisado en lugar de mayonesa convencional, aderezo césar u otras salsas muy grasosas.

Otros refrigerios saludables para picar entre horas

Cuando de lo que se trata es de tomar algo a media jornada para acabar con el hambre y recuperar energía, tenemos opciones dulces y saladas. Las pastas de té, las barritas energéticas y galletas sin azúcar o elaboradas sin los principales alérgenos alimentarios son una de las mejores opciones. Las puedes comprar cuando te venga bien y conservar en casa en un tarro de cristal de cierre hermético o una lata con tapa para galletas. Pesan poco, es fácil moderar la ración eligiendo la cantidad que consideres adecuada y no manchan para comer en la oficina, en clase o en la trastienda de tu trabajo.

Los frutos secos constituyen un excelente refrigerio para calmar el apetito y obtener grasas saludables para el corazón. Los yogures desnatados también son ideales como refrigerio para niños y adultos, y, si los mezclas con frutos secos, copos de cereales aptos o trozos de fruta fresca, obtendrás una merienda completa.

En cuanto a los refrigerios salados, las mejores opciones comprenden las aceitunas, una rebanada de pan con queso y tomate, los cacahuetes y las almendras tostadas con sal y las galletas de arroz sabor a queso, jamón o finas hierbas son opciones sabrosas y fáciles de consumir. Sin embargo, debido a que las aceitunas, los frutos secos salados y las galletas de arroz saborizadas pueden tener mucho sodio añadido, no deberías consumirlas más de 2 o 3 veces por semana.

¿Y cómo puedo llevar todos estos alimentos al trabajo o escuela?

Productos como los quichés, los sándwiches, las ensaladas, las galletas, las magdalenas o el plum cake puedes llevarlos en un tupper, tartera o fiambreras para lunch. Son recipientes rígidos, ligeros, elaborados con un material adecuado para conservar y proteger los productos alimentarios. Además, ofrecen la ventaja añadida de ser reutilizables, más baratos al cabo del tiempo y respetuosos medioambientalmente. También existen otras opciones muy originales, como las que te presentamos a continuación:

  • Tuppers de vidrio: Este tipo de envase no el habitual, pero sus caracteriticas son mejores que los de plástico. Su cierre es muy seguro y la protección del alimento es altamente mejor. Además con el cierre hermético te ahorras pensar en posibles derrames al transportarlos.
  • Bolsas Tupper: Con este tipo de bolsa, tendrás todas las comidas ordenadas y con todo lo necesario a tu disposición. Incluso hay algunas con compartimientos para cubiertos.
  • Frascos hermeticos tipo termo: Nos deja el verano y se aproximan tiempos de frío. Que mejor manera de llevar caldos o sopar en nuestro trabajo para poder rendir mejor y calentarse de manera sensacional.

Comer fuera de casa a diario puede ser un gran obstáculo para llevar una dieta saludable y, más aún, si dicha alimentación tiene que ser libre de gluten. Sin embargo, existen muchas alternativas nutritivas, prácticas y que resultan agradables tanto para los niños como para los adultos.
Algunas se preparan en unos minutos, como los wraps, los sándwiches y las ensaladas, mientras que otros como las cazuelas, los vegetales rellenos y los quichés llevan más tiempo, pero se pueden elaborar con anticipación, en gran cantidad, y conservarlos congelados hasta el momento en que se vayan a consumir.

¿Y tú, eres de tupper en el trabajo?